La jornada de reflexión y la red
¿Que sentido tiene la jornada de reflexión ahora que tenemos en la red, alcance a todos los medios de información extranjeros? ¿Es posible mantener la prohibición de actos electorales en la era de los blogs? ¿Qué pasa cuando un ciudadano reflexiona en alto a través de redes sociales?
Desde el martes no se pueden publicar encuestas electorales, pero los sondeos se encuentran cómodamente en Internet. Ha esto hay que añadir que los medios extranjeros no están afectados por la ley electoral, y hoy son perfectamente accesibles por Internet, televisión por cable…
Las restricciones de la ley electoral solo afectan a “los candidatos, así como a las formaciones políticas, coaliciones electorales o agrupaciones electorales, respecto a los sistemas de información y de comunicación electrónicos que se encuentren directa o indirectamente bajo su dependencia”. Pero esta ley no afecta a las personas que tienen un blog en el que no pueden poner sus opiniones, sondeos incluso vídeos del partido político que a ellos les gusta. Tampoco afecta a cualquier ciudadano que puede dar su opinión o pedir el voto para un partido político en cualquier red social. Entonces ¿Para que sirve la jornada de reflexión?
La jornada de reflexión tenía sentido en los comienzos de la democracia, cuando algunos no aceptaban el nuevo régimen y aquel día permitía descanso a los ciudadanos y una oportunidad para evitar incidentes y alteraciones de la libertad para votar.

Hoy está superada por la realidad de la comunicación en la era de la información 24 horas y cuando la política utiliza todos los medios de la sociedad de la información.
Internet nos afecta en nuestra vida cotidiana y poco a poco nos tenemos que ir amoldando a ello.
